“LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA POSTURA Y LOS BENEFICIOS EN NUESTRA VIDA COTIDIANA"

Sabemos que una buena higiene postural (conjunto de normas, consejos y actitudes posturales) es clave para una buena calidad de vida ya que conseguimos: optimizar nuestro trabajo muscular, fortalecer nuestra musculatura (tanto interna o de soporte como externa), aumentar la movilidad articular, calmar tensiones evitando contracturas, …

Pero si además aplicamos esta máxima en el deporte (la danza en nuestro caso particular) aún se hace más urgente y necesario este cuidado y control por parte de un profesorado bien preparado.
Todos conocemos los beneficios que la danza y el deporte en general nos aportan, pero muchas veces ignoramos o bien obviamos las consecuencias que puede tener el “trabajo mal ejecutado”. Lo extrapolo muchas veces a esta archiconocida frase que en su día nos aleccionaba recordándonos que “La feina mal feta no té futur”; pero podemos ir más lejos y pronosticar un “mal futur”, un futuro lleno de patologías y dolores crónicos que al cabo de los años ya no tienen vuelta atrás.

Cuando corregimos la postura, colocamos al sistema músculo-esquelético en equilibrio para mejorar el flujo circulatorio, linfático y energético. Podemos llegar a neutralizar muchos dolores crónicos y vamos poco a poco reeducando a nuestro cuerpo para conseguir una postura “sana”.

Este trabajo lo realizamos a través de ejercicios de colocación, estiramiento y fuerza basados en la danza clásica y diferentes técnicas de gimnasia. El resultado empieza a manifestarse en poco tiempo, y se aprecia claramente en una mayor elasticidad, disminución de dolores crónicos, agilidad, más resistencia muscular,…y en una evidente mejoría estética del cuerpo que se modela y tonifica: piernas, abdomen más firme, modela las adiposidades localizadas,…. Es de una gran importancia en nuestra vida cotidiana para mantener un estado físico funcional, pero además un complemento para otras actividades deportivas (gimnasia rítmica, natación, fútbol, tenis,…)

Además de este trabajo específico y supervisado por un profesor, también podemos empezar con una serie de sencillos hábitos diarios:

-Evitar demasiado tiempo en la misma postura, porque hace sufrir la columna.
-Evitar mantener la espalda en posiciones forzadas ya que las curvas fisiológicas naturales no deben aumentarse. Mantener el torso erguido, hombros ligeramente hacia atrás con la columna derecha.
-Tener un correcto espacio de trabajo adecuando la altura de las mesas, sillas, ordenadores,…para evitar posturas forzadas.
-Al cargar peso en carga vertical, agacharse doblando las rodillas con las piernas ligeramente separadas, manteniendo la espalda en posición vertical y los brazos bien pegados al cuerpo (y NUNCA doblando la espalda manteniendo piernas estiradas).

Ser conscientes de la importancia que tiene el cuidado de nuestro cuerpo y empezar a ponerlo en práctica es la mejor manera de garantizarnos “calidad de vida”.
Bien podríamos afirmar que “el cuerpo es un eco”: nos devuelve lo que le damos.
¿Qué tal si empezamos hoy mismo a mimarlo?

Maria Seoane
areadedansa